
SOBRE MÍ
Soy una profesional de la voz con una trayectoria enraizada en la psicología, la música, la sonoterapia y las prácticas espirituales. Como psicóloga, cantante y compositora, integro múltiples lenguajes del cuerpo, la mente y el sonido para ofrecer un enfoque único que conecta la salud mental con la expresión vocal. Una cirugía en las cuerdas vocales y una tiroidectomía me dejaron en silencio durante meses. Sin voz, desarrollé una capacidad de escucha que antes no tenía: empecé a oír las inflexiones, las pausas, lo que la gente dice cuando habla para no decir nada, lo que se mueve en el cuerpo cuando alguien calla de verdad. El silencio dejó de ser ausencia y se volvió un campo de información. Este proceso me obligó a preguntarme qué es la voz antes de ser instrumento: cómo regula el sistema nervioso, cómo organiza la identidad, cómo su falta puede fragmentar algo que creíamos sólido. Desde ahí trabajo. No solo desde la teoría de quien estudió la voz, sino desde el cuerpo de quien la perdió y tuvo que aprender a escuchar de otra manera. Hoy acompaño a personas de todo el mundo a reencontrarse con su voz —hablada, cantada, silenciada o expandida— como herramienta de autoconocimiento y presencia. El trabajo es encontrar cómo escucharla.
Entre el sonido y el silencio hay un instante que no es ni uno ni otro. Ahí habita la potencia de la voz.
ENFOQUE
Utilizo la voz como herramienta terapéutica. Combino disciplinas psicoterapéuticas con técnicas vocales, meditación, mantras y filosofía ancestral de la India, enriquecidas por los avances modernos en neurociencia y psicología. Mi método está diseñado para que ganes confianza en tu voz, logres un mayor autoconocimiento y te comuniques de manera efectiva y auténtica. Mi trabajo con la voz se basa en una escucha encarnada, sensible a los cuerpos, a los tránsitos vitales y a las experiencias situadas. Acompaño procesos donde la voz puede desplegarse con cuidado, sin forzarse a encajar en una forma única.
MI SISTEMA
Psicoterapia de la voz
Abordamos dificultades vocales y/o emocionales y problemas de expresión dentro de un contexto psicoterapéutico.
Clínica de la voz
Trabajamos los patrones que restringen la voz — tensiones crónicas, modos de emisión aprendidos, historias que el cuerpo todavía sostiene — para que la expresión pueda expandirse desde un lugar más propio.
Trabajo vocal
Desarrollamos una práctica a medida — técnica, expresiva y somática — según lo que tu voz necesita en este momento.
LO QUE ORIENTA MI PRÁCTICA
Escucha profunda
Una escucha afinada, donde no solo atiendo al contenido verbal, sino también a lo que la palabra no termina de decir — el timbre, la pausa, el quiebre — porque la voz porta una verdad que el discurso consciente todavía no alcanza a formular.
Creatividad
Creo espacios donde la voz se vuelve un medio de conocimiento: acompaño lo que está por emerger, en la sesión, en los grupos, en la práctica musical, en el encuentro con cada persona.
Integración
Uno lo que suele estar separado — la clínica y el canto, el psicoanálisis y el nāda, el rigor académico y el saber del cuerpo — porque creo que la transformación ocurre exactamente en ese cruce.
Aporto un enfoque integrador al espacio terapéutico y al trabajo con la voz, articulando distintas herramientas en función de cada proceso.
Lo que emerge
En este proceso, muchas personas desarrollan mayor seguridad y una relación más consciente con su voz. A lo largo del trabajo, van incorporando herramientas que les permiten expresarse con más claridad y seguridad. La práctica se orienta a ofrecer un espacio de trabajo cuidado, donde la voz se vuelve un medio para la elaboración emocional y psíquica.
Enfoque terapéutico
Mi trabajo comprende la voz como una experiencia encarnada que integra cuerpo, emoción, historia, silencio y sonido, articulando herramientas de la psicología, la práctica musical y la escucha consciente para acompañar procesos de presencia, regulación y reconexión con la singularidad de cada voz.
Perspectiva histórica
Mi apreciación por la voz trasciende lo individual: reconozco en ella una fuerza ancestral, sagrada y transformadora. A lo largo de la historia, la voz ha sido un puente entre mundos: portadora de mitos fundacionales, vehículo de plegarias y cantos devocionales, instrumento de resistencia en luchas sociales, y sostén emocional en el silencio compartido de una terapia. Desde los rituales orales de las primeras comunidades hasta las palabras que hoy sanan en un espacio psicoterapéutico, la voz ha sido testigo y protagonista de nuestra evolución como humanidad. Es una herramienta viva que nos ha unido, que ha transmitido memoria y que sigue abriendo caminos en lo colectivo, lo espiritual y lo terapéutico.
